19 noviembre 2017

DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO



Quizás hoy nos fijemos más en el evangelio que en la primera lectura pero yo quizás por mi condición de mujer me ha llamado la atención más la primera lectura: “Una mujer fuerte, ¿quién la hallará? Supera en valor a las perlas”, la mujer un don de Dios para el mundo, ni más ni menos que el hombre. En otros tiempos y por desgracia todavía hoy la mujer muchas veces se le ha considerado menos que el hombre, ¡qué pena!, somos diferentes, pero iguales para todo pero sobre todo iguales a los ojos de Dios. Hoy día la mujer en algunos ambientes es mirada como una "tontona" y más aún si eres mujer y monja, entonces es doble, más "tonta".

Qué pena no ser valoradas, la mujer en su feminidad, es intuitiva, tiene muchos dones por ser persona pero sobre todo por ser mujer, no es más ni menos, pero aporta mucho para la sociedad, para la familia, para los negocios, ¡que decir en la Iglesia…!

No nos guardemos ese talento que Dios nos ha regalado, pongámonos manos a la obra y seamos capaces de caminar todos juntos aportando lo mejor de nosotros mismos, la vida que llevamos dentro.

Pedimos hoy especialmente por los pobres en la I Jornada Mundial del Pobre, para que ayudemos y amemos a todos los pobres.

Oremos: Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.

12 noviembre 2017

DOMINGO XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO


“No apaguéis vuestro amor, no lo hagáis” cantábamos hoy las hermanas en le Eucaristía e intentábamos hacerlo llegar al corazón  de los hermanos y hermanas que nos acompañan cada domingo en la celebración de la Eucaristía.

El Señor Jesús hoy nos habla del Reino de como es el reino y  de nuestra actitud como discípulos suyos, el estar en vela, y que nuestras lámparas, nuestras vidas estén siempre llenas del aceite necesario para cuando él venga  poder acogerlo, el aceite es el amor, el amor que hace nuestras vidas grandes, auténticas, y llenas.  No cualquier amor,  en cristiano sabemos que es el amor del más, no el que mide, ni calcula sino el que se entrega.

Hoy caía en la cuenta de que el evangelio nos habla de la actitud de Jesús, es el que está en vela aguardando siempre que nosotros estemos  dispuestos  a ser de los suyos, y también pensaba en el Padre, en  como él también se mantuvo en vela esperando al Hijo y esperándonos a todos en él. 

Por eso velad, atentos, y pidamos al Señor que nos conceda su luz, para poder verle cuando llegue en medio de nuestro día a día, donde se produce a cada instante su venida, su presencia.


Oremos: Dios omnipotente y misericordioso, aparta de nosotros todos los males, para que, bien dispuesto nuestro cuerpo y nuestro espíritu, podamos libremente cumplir tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.