sábado 6 de febrero de 2010

DOMINGO V TIEMPO ORDINARIO


Is 6,1-2.3-8, Sal 137, ICor 15,1-11, Lc 5, 1-11.

Somos muchos los que tenemos la dicha de haber sido llamados por el Señor a este camino bello que es la vocación, muchos a los que cada día El nos vuelve a llamar tocando nuestros labios con el fuego de su Palabra y nos envía a proclamar su mensaje. Es un regalo no se puede explicar como se produce la llamada lo que si podemos decir es que somos llamados, porque El no deja de urgirnos: primero a estar con El y segundo a darlo a conocer, nosotros no somos dignos, no es que hallamos sido “buenos” y por eso nos llama, no, el Señor tiene sus preferencias y precisamente prefiere a aquellos que no se sienten dignos de ser llamados ni enviados, como hoy les sucede a Isaías y a Pedro. Pero El es el que nos quiere así, y por El, es por el que vivimos y continuamos extendiendo su obra, y solo con El porque sin El no seriamos nada.
Por eso cada día lo alabamos y le damos gracias de todo corazón por todo el bien que nos ha hecho llamándonos a vivir para El.

“Te doy gracias Señor de todo corazón delante de los ángeles tañeré para ti”

Pedimos que el Espíritu Santo nos enseñe a cumplir siempre la voluntad de Dios y que su sabiduría dirija hoy nuestras acciones.

ORACIÓN:Vela, Señor, con amor continuo sobre tu familia; protégela y defiéndela siempre, ya que sólo en ti ha puesto su esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.


Comentario realizado po Sor Isabel Cobo