«aguardad que se cumpla la promesa del Padre, de la que me habéis oído hablar, porque Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo dentro de no muchos días».

30 septiembre 2011

SAN FRANCISCO DE ASIS 2




2. La donación de la capa (LM 1,2)

Cuando aquel hombre simple honraba por las calles de Asís a Francisco, éste ignoraba todavía los designios de Dios sobre su persona, ya que, volcada su atención, por mandato de su padre, a las cosas exteriores y arrastrado además por el peso de la naturaleza caída hacia los goces de aquí abajo, no había aprendido aún a contemplar las realidades del cielo ni se había acostumbrado a gustar las cosas divinas. Y como quiera que el azote de la tribulación abre el entendimiento al oído espiritual, de pronto se hizo sentir sobre él la mano del Señor y la diestra del Altísimo operó en su espíritu un profundo cambio, afligiendo su cuerpo con prisión y prolijas enfermedades para disponer así su alma a la unción del Espíritu Santo.
Una vez recobradas las fuerzas corporales y cuando, según su costumbre, iba adornado con preciosos vestidos, le salió al encuentro un caballero noble, pero pobre y mal vestido. A la vista de aquella pobreza, se sintió conmovido su compasivo corazón, y, despojándose inmediatamente de sus atavíos, vistió con ellos al pobre, cumpliendo así, a la vez, una doble obra de misericordia: cubrir la vergüenza de un noble caballero y remediar la necesidad de un pobre.

No hay comentarios: