21 mayo 2017

DOMINGO VI DE PASCUA


“La ciudad se llenó de alegría”. Sí de la alegría de creer. Esa  es nuestra  gran suerte, digámoslo así el don que se nos ha dado de Dios Padre, el creer en el Señor, creer que toda nuestra vida es Providencia de Él, creer que El llena todo de sentido.

Por eso nuestra vida se llena de alegría pero no la alegría como la da el mundo como dice Jesús sino la alegría que viene del Espíritu Santo, la fuerza para vivir que Él nos da, y eso es lo que  Jesús, Felipe, Pedro, manifiestan este domingo y nos invita a seguir proclamando, porque tenemos ese Espíritu Santo y somos capaces de Dar Vida y Alegría a las personas.

En este domingo que celebramos la Pascua del enfermo, este Evangelio nos  ayuda a poder vivir las situaciones difíciles de la vida en la que  se nos presenta la fragilidad y la limitación. El Señor nos da su misma vida, seamos capaces también de transmitir esa fuerza del espíritu a todos los que viven sin esperanza, sin un horizonte en sus vidas, por la pobreza de la enfermedad que pueden estar pasando.

Pedimos hoy al Señor que nos conceda a todos los enfermos la fuerza y la alegría que viene del Señor, para poder vivir la enfermedad con  la  dignidad de ser personas y amadas aunque estemos enfermas.

Oración: Concédenos, Dios todopoderoso, continuar celebrando con fervor estos días de alegría en honor de Cristo resucitado, y que los misterios que estamos recordando transformen nuestra vida y se manifiesten en nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.

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