05 noviembre 2017

DOMINGO XXXI DEL TIEMPO ORDINARIO



Jesús, me encontraba hoy en el grupo de los tuyos,  de los discípulos, de la gente, cuando te escuchó hablar de los escribas y fariseos, echando en cara su manera de vivir, y me recomía por dentro pensando: Señor calla que te van a oír, sin embargo caigo en la cuenta de lo que quieres decirme:

No, mira, para ser  de los míos, para saber cómo tenéis que vivir  tenéis que ir a la raíz, no vivir desde deseos de poder, expectativas ¡No!, vosotros sois hermanos, sois hijos del Padre y os toca vivir arrimando el hombro unos a las cargas de los otros, vivir eso sí, ayudándoos a ser discípulos, corrigiéndoos, pero como os dice hoy el evangelizador  Pablo: “con delicadeza, como una madre cuida de sus hijos. Con tanto cariño que deseéis entregaros no sólo al Evangelio de Dios, sino hasta vuestras propias personas, porque se han ganado vuestro amor”.

Solo Jesús es capaz de hacer lo que dice solo él es capaz de ser coherente de no cargar fardos pesados porque Él lo ha cargado sobre sí haciéndose uno de tantos, uno como nosotros, nos toca estar pegados a El atentos y a los pies de su Palabra como nuestro único maestro que es, y dejándonos hacer por su Espíritu que ha creado e n nosotros una humanidad nueva, para ser capaces de vivir desde esta nueva ética evangélica, la fraternidad, dando vida al reino de Dios.

Pedimos por todas las personas que se encuentran tristes, solas, para que encuentren a su alrededor personas que les ayuden en esta su situación.

Oración: Señor de poder y de misericordia, que has querido hacer digno y agradable por favor tuyo el servicio de tus fieles, concédenos caminar sin tropiezos hacia los bienes que nos prometes. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.


No hay comentarios:

Entradas populares